CORPUS CHRISTI, TEXAS – La crisis por la escasez de agua en Corpus Christi podría representar un fuerte impacto económico para quienes desperdicien el vital líquido, ya que las autoridades municipales advirtieron que las multas por violar las restricciones podrían alcanzar hasta los 500 dólares.
De acuerdo con Esteban Ramos, asistente del director del Departamento de Suministro de Agua de la ciudad, las sanciones forman parte de las medidas preventivas implementadas ante la severa sequía que enfrenta la región.
“Las multas serían de 500 dólares por violación municipal y es una medida de prevención del desperdicio de agua potable. No es que la ciudad quiera multar a la comunidad, pero ante la sequía que tenemos y que está en el nivel tres de emergencia, la vigilancia se refuerza y se daría una infracción, aunque sería un juez municipal quien determine el monto final del castigo”, explicó.
La preocupación entre los residentes es cada vez mayor debido al crítico panorama que enfrentan las principales fuentes de abastecimiento de agua de la región.
Actualmente, el Lago Corpus Christi y la reserva del acuífero Choke Canyon —que representan cerca del 30 por ciento del suministro total de agua potable— registran apenas un 7.8 por ciento de su capacidad.
Estos recursos abastecen a más de medio millón de personas en siete condados de la zona costera de Texas y, según especialistas, si las condiciones no mejoran, el agua podría agotarse aproximadamente en un año.
Autoridades municipales señalaron que la región permanece bajo nivel tres de emergencia por sequía, mientras continúan desarrollando proyectos para enfrentar la crisis.
“El nivel uno de emergencia de sequía podría impactarnos en septiembre del 2026, pero estamos trabajando en diferentes proyectos para resolver la situación y disminuir el nivel de emergencia con iniciativas como una planta desalinizadora”, añadió Ramos.
Por ahora, las autoridades exhortan a la población a reducir al menos un 25 por ciento del consumo de agua en sus hogares y evitar actividades que impliquen desperdicio del recurso.
Entre las alternativas que se analizan para mitigar la problemática destacan sistemas de captación y reciclaje de agua de lluvia.
Además, no se descarta que, en caso de declararse una emergencia mayor por la falta de agua, los residentes enfrenten incrementos en sus recibos del servicio de agua potable en los próximos meses.

